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En el marco de la última reunión de la Comisión de Agricultura del G20 se presentó la agenda de estrategias de investigación.

La Iniciativa Trigo (en inglés Wheat Iniative) presentó el lunes 27 de julio en Turquía su Agenda Estratégica de Investigación luego de cuatro años de trabajo. Creada en 2011 como resultado del impulso de los ministros de Agricultura de los países miembros del G20, nuclea las investigaciones y desarrollos en este cultivo y propone la coordinación de la cooperación internacional a fin de incrementar la sustentabilidad y el rendimiento de la explotación.

La Dra. Viviana Echenique, investigadora principal del CONICET, dirige el Centro de Recursos Naturales Renovables de la Zona Semiárida (CERZOS-CONICET), y es una de las representantes de Argentina junto con Gabriela Tranquilli, del INTA Castelar y Marcelo Helguera del INTA Marcos Juárez, Córdoba. Los investigadores forman parte del Comité de Investigación y del Comité Científico de la Iniciativa.

“Para nuestro país, con una tradición agrícola y ganadera de excelencia y características agronómicas y agroindustriales que lo consolidan como un importante jugador en la producción de trigo en el mundo es de suma importancia tener participación en esta Iniciativa Trigo y, por ende, en todas las decisiones estratégicas relacionadas con el futuro de este cereal. Para los investigadores argentinos es también una excelente oportunidad de participar de consorcios internacionales de investigación, compartir recursos y experiencias y formar jóvenes dedicados a la investigación en este cereal para contribuir a la seguridad alimentaria de la Argentina”, afirma la investigadora.

“La Iniciativa Trigo nació con el objetivo de identificar en un contexto de cambio climático e incremento de la población, las prioridades de investigación a nivel mundial, evitar superposiciones y reforzar las sinergias entre programas de investigación nacionales e internacionales en trigo para pan y candeal para pastas principalmente. El objetivo es aumentar la seguridad alimentaria, el valor nutritivo y la inocuidad, teniendo en cuenta la demanda social de contar con sistemas de producción agrícola sostenibles”, explica la investigadora.

En este sentido, la Dra. Echenique advierte que en un futuro cercano se espera un gran incremento de la población mundial. Se estima que para 2050 la población mundial alcance a 9200 millones de habitantes y, consecuentemente, la demanda de trigo aumente aproximadamente un 60 %. Esto representa un gran desafío para los investigadores y un esfuerzo consensuado de los grupos multidisciplinarios que están trabajando para incrementar el rendimiento, la sanidad y la calidad de este cereal.

Entre las prioridades identificadas por la Agenda a nivel mundial se encuentran: aumentar el rendimiento y la calidad, disminuir las pérdidas ocasionadas por las plagas y enfermedades y mejorar características de tolerancia a estreses ambientales para poder enfrentar futuros cambios climáticos, aumentar la sostenibilidad de los sistemas de producción, y habilitar tecnologías de uso compartido.

Finalmente, la Dra. Echenique advierte que para lograr estos objetivos es fundamental además de un trabajo mancomunado entre los sectores público y privado, el desarrollo de herramientas específicas, entre las que se destaca la disponibilidad de una secuencia de referencia del genoma del trigo ensamblada y anotada, la accesibilidad a datos científicos y herramientas de análisis mediante un sistema de información específico y la creación de nuevas combinaciones de alelos variantes de los genes deseables mediante nuevas técnicas de mejoramiento.