Imprimir

El Dr. Gerardo Simari recibió la distinción de ser uno de los 10 científicos considerados promesa —a nivel mundial— en el área de la inteligencia artificial. El Dr. Simari es investigador asistente del CONICET en el Instituto de Ciencias e Ingeniería de la Computación (ICIC, CONICET-UNS), y es uno de los diez científicos jóvenes del área de Inteligencia Artificial que fue distinguido por el Instituto de Ingeniería Eléctrica y Electrónica (IEEE, por sus siglas en inglés), asociación internacional sin fines de lucro formada por profesionales de las nuevas tecnologías, como ingenieros eléctricos, ingenieros en electrónica, científicos de computación, ingenieros en computación, matemáticos aplicados, entre otros. Se trata de una selección que se realiza cada dos años y recae sobre los investigadores que hubieran alcanzado su doctorado en los últimos cinco años y que sean, cada uno a su modo, una promesa dentro de la disciplina.

En el caso del Dr. Simari, su área en el campo de la inteligencia artificial es lo que se conoce como representación del conocimiento y el razonamiento. El objetivo principal de sus investigaciones es justamente representar lo que se conoce de modo tal de facilitar el trabajo de arribar a conclusiones al respecto. En otros términos, lo que hace el Dr. Simari es desarrollar y analizar sistemas simbólicos para representar un dominio de aplicación en el mundo real.

Es importante destacar que en el mundo de hoy la cantidad de información generada por distintos canales es sumamente densa. “Estamos hablando de alrededor de un millón y medio de gigabytes por minuto de tráfico en Internet. Claramente no toda esta información es útil para todos los propósitos, y de ahí surge la necesidad de generar herramientas que permitan comprenderla y manejar su volumen”, destaca el Dr. Simari.

En este sentido, podría afirmarse que la tarea del Dr. Simari es compleja, ya que los modelos teóricos muchas veces son difíciles o imposibles de llevar a la práctica. Pero, ¿por qué ocurre esto? Si bien podría desarrollarse un software que resuelva un problema específico, en la práctica casi siempre está el obstáculo de lo que se conoce como “explosión combinatoria”, lo que quiere decir —explica el Dr. Simari— que es necesario considerar tantas combinaciones, que los métodos que se utilizan son incapaces de encontrar una solución en un tiempo aceptable. “Ya que la información muchas veces resulta incompleta y hasta contradictoria, lo que se puede hacer es encontrar aproximaciones”, concluye el investigador recientemente distinguido.

Fuente: Comunicación CONICET-Bahía Blanca