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El control del dengue: Una responsabilidad oficial y pública

Octubre de 2009

Mosquito aedes aegyptiEl dengue es una enfermedad viral transmitida a artrópodos por la picadura del mosquito Aedes aegypti. Recientemente se ha vuelto más visible y popular debido a su mayor manifestación en humanos y al aumento en extensión de la zona endémica, siendo actualmente  42 los países afectados en el continente americano.


Entre los factores responsables de este resurgimiento del dengue epidémico en el mundo figuran: i) un crecimiento de la población sin precedentes, ii)  la urbanización desenfrenada y sin planificación, iii) un manejo inadecuado de los residuos y del suministro de agua, iv) mayor densidad y distribución del mosquito vector, v)  falta de un control eficaz del mosquito, vi) mayor movimiento y distribución de los distintos tipos de virus, vii)  desarrollo de una hiperendemia, y viii)  deterioro de la infraestructura en salud pública.

Las fallas en el mantenimiento de programas para controlar el mosquito, vector de transmisión, han convertido a esta enfermedad en un serio problema para la salud pública internacional. En efecto, se estiman entre 50 y 100 millones de afectados y 20.000 a 25.000 muertes por año, en su mayoría niños, lo cual genera un fuerte impacto sanitario, social y económico en más de 100 países (Gubler DJ, 2002. Epidemic dengue/dengue hemorrhagic fever as a public health, social and economic problem in the 21st century. Trends Microbiol 10: 100-103).

El modo de manifestación de esta infección viral en humanos es variable, desde una manera asintomática o enfermedad febril suave y autolimitada, llamada fiebre del dengue, hasta una enfermedad severa como la fiebre hemorrágica del dengue con anormalidades en la hemostasia e incremento de la permeabilidad vascular, que en algunos casos produce el síndrome de shock por dengue y muerte. Sabido es que no existe una terapia antiviral específica, y tampoco hay vacunas para el tratamiento y la prevención de la infección por este virus. Por ello, el tratamiento de los infectados consiste en terapias de apoyo para reducir las consecuencias de la fiebre, deshidratación, hipotensión y hemorragias en el paciente.

Actualmente se realizan estudios sobre diversos aspectos de la entrada viral para identificar probables receptores celulares involucrados en la unión del virus y su mecanismo de internalización, ello con la pretensión de encontrar potenciales agentes antivirales con actividad inhibitoria en la etapa temprana del ciclo de multiplicación. Pero hasta tanto puedan encontrarse agentes terapéuticos efectivos para la prevención y el tratamiento, las instituciones encargadas de la salud pública en los diferentes países enfatizan la práctica activa de las medidas preventivas contra la difusión del dengue dirigidas principalmente a su control ambiental, centrando todos los esfuerzos tendientes a la eliminación del mosquito vector y sus larvas. Así, la Organización Mundial de la Salud (OMS) en sus Regional Guidelines on Dengue/DHF Prevention and Control (Regional Publication 29/1999) (archivo PDF, 135 pp.) para la prevención y control del dengue en el sureste asiático estableció medidas de control y prevención sostenibles consistentes en i) la participación de la comunidad a través de una alerta comunitaria para crear conciencia, con intensas campañas públicas; ii) la obtención de un programa costo-eficiente de los recursos, actividades y esfuerzos brindados por la misma comunidad; iii) la realización de un esfuerzo conjunto para establecer las metas y estrategias de acción de manera de lograr que el programa resulte más efectivo; iv) el fomento de la equidad a través del ejercicio de la responsabilidad compartida, y a través de la solidaridad en el servicio de aquéllos con mayores necesidades y riesgos; y v) el refuerzo de conceptos como la confianza entre los miembros de la comunidad y el sentido de control sobre su propia salud y destino. Asimismo, este documento señala la manera de crear conciencia a distintos niveles de educación para la salud: nivel comunitario, nivel de los servicios de prestación de salud, nivel político (ministerios públicos, de educación, de salud) y de organizaciones no gubernamentales.

En un documento posterior del año 2003, la OMS presentó su Programa Regional de Dengue, OPS, cuya misión es: i) reducir la morbi-mortalidad y la carga social y económica causada por los brotes y epidemias del dengue, en base a las resoluciones del consejo directivo de la OPS en 2001 CD43.R4 y la Resolución CD 44.R9 en el 2003; e ii) enfocar las políticas de salud pública hacia una integración multisectorial e interdisciplinaria que permita desarrollar, implementar y consolidar una Estrategia de Gestión Integral (EGI) para la prevención y control del dengue.

Como ejemplo de la lucha contra el dengue, el siguiente cuadro resume la propuesta sobre áreas de atención prioritarias para preveer y responder a una epidemia en Puerto Rico (Cómo responder a una epidemia de dengue: Visión global y experiencia en Puerto Rico, por José G. Rigau-Pérez y Gary G. Clark. En Rev Panam Salud Publica/Pan Am J Public Health 17(4), 2005):




En cuanto a nuestro país, el pasado 5 de agosto el Ministerio de Salud de la Nación (MSN) presentó el Plan Nacional para la Prevención y Control del Dengue y la Fiebre Amarilla (archivo PDF, 28 pp.). Este Plan se elaboró con la intención de que Argentina logre alcanzar  una  situación más favorable que le permita hacer frente al brote que se espera comience en la primavera-verano del 2009. Dicho plan se basa en la Estrategia de Gestión y Control Integrado del Dengue, formulada con la participación de la OPS/OMS. Mejorando el control del dengue, adicionalmente mejorará también el control de la ocurrencia de fiebre amarilla, ya que ambos comparten el mismo vector (Aedes aegypti).

El Plan contiene las acciones que el MSN debe encarar y las que debe demandar a otras reparticiones del Poder Ejecutivo y a las fuerzas vivas de la sociedad con el fin de responder globalmente a la prevención y al tratamiento de esta enfermedad. Esto es especialmente importante ya que si bien el MSN tiene la obligación de asegurar la mejor respuesta posible en la atención a la población, las acciones que corresponden a la prevención de la misma están en gran medida fuera de su alcance.

La primera cuestión de importancia estratégica es contar con la decisión política de movilizar las fuerzas sociales que este Plan requiere. La segunda cuestión es emplear eficazmente, en un contexto federal, la dirección científico-técnica del Plan, de parte del MSN, dirección que deberá estar amparada por el consenso de los principales referentes de la comunidad científica nacional e internacional. Contiene también las acciones requeridas de otros sectores del ámbito estatal como del privado.

El Plan contempla entonces el acompañamiento técnico y financiero de la cartera sanitaria nacional para la promoción de actividades de descacharrización, capacitación de equipos sanitarios, compra de insecticidas, abatización (tratamiento químico focal usando como larvicida el Abate 1SG en lugares donde se crían las larvas), y puesta en marcha de una campaña de comunicación y movilización social acompañada de un programa de educación comunitaria tanto para áreas de riesgo de dengue y las zonas fronterizas, como para el resto del país. Además, propone crear un equipo interdisciplinario de agentes ambientales encargado de coordinar grupos de trabajo territoriales para el control de larvas y concientización en hogares. En cuanto a la capacitación de los equipos de salud, se destinarán fondos para becas de formación en recursos humanos especializados y se financiarán epidemiólogos e insumos para la puesta en funcionamiento de nuevas salas de situación. Este plan contempla también la asignación de financiamiento para el fortalecimiento de los laboratorios, adquisición de medicamentos, compra de maquinaria y vehículos, elaboración de guías clínicas y provisión de larvicidas para el control de vectores, entre otras acciones.

Dr. N. R. Curvetto

 
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